Mi
tiempo, Su Tiempo
I. Mi tiempo – Tiempo de Dios
II. Tiempo de Crisis – Tiempo de Dios
III. Tiempo de dificultades – Tiempo de Dios
Introducción
Hemos llegado al final de un año, para muchos el
tiempo habrá pasado rápido, para otros habrá sido muy lento. ¿Con qué metas comienzas este Nuevo Año 2016?
Apuntes Bíblicos comienza el 2016 con un tema
titulado: En tu mano están mis tiempos. Y
esto con una finalidad, que en este nuevo año consideres a Dios y Su Palabra en
tu diario vivir.
Esperamos que esta edición sea de inspiración para que
tú puedas seguir adelante con la fe en nuestro Salvador Jesucristo.
AB te desea un Feliz Año 2016 y muchas bendiciones en
tu vida cristiana.
El Editor
davidquins
I.
Nuestro
tiempo – El tiempo de Dios
En tu mano están mis tiempos (Salmo
31:15)
¿Qué
nos dice el texto? Reflexionemos:
1.
Que el tiempo de nuestra vida es un regalo. ¿Cómo tomamos un regalo? Con mucho cuidado.
Relacionado esto con el tiempo, diremos:
Aprovechemos
el tiempo. La Biblia habla de comprar el tiempo, en otras palabras, hay que ganar el tiempo
¿por qué? Porque los días son malos, es decir, son días de dificultades,
sufrimientos, y persecuciones (Corea del Norte, China, países islámicos). En
Colosenses 4,5 leemos: Andad sabiamente
para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo.
2.
Nuestro tiempo
no está en las “estrellas” o en el “destino”. Ella
está en mano de Dios. Si yo estoy convencido de esto, entonces, puedo pasar el
día con mucha tranquilidad y confianza. Esto no es teoría esto debe ser praxis
de la vida cristiana.
Si Dios
es mi Creador, es mi Papá, entonces hay cosas que puedo realizar muy bien:
ü
Trabajar
concentradamente
ü
Descansar lo
necesario
3.
Cita con Dios. Si mi
tiempo está en las manos de Dios, hay efectos para mi vida diaria, ¿cuáles?
a)
La lectura de la Biblia y
b)
la oración
diaria. Si ambas cosas no se practican o
lo hacemos, en forma superficial, entonces hay en nosotros
intranquilidad, nerviosismo.
La importancia de la cita con Dios
a)
La Biblia ha de
llevarnos a la acción en el nuevo día. Hoy leí por ejemplo Santiago 5, allí
encuentro advertencias contra la injusticia social, encuentro exhortación a la
paciencia, a la oración, etc.
b)
Hay contacto
personal con Dios en la oración. Le puedo traer mis cargas, darle gracias por
sus bendiciones, encomendarle mis necesidades. Santiago nos dice:¿Sufre alguno entre vosotros? Que haga
oración. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.
Lutero
recomienda: “Al acostarte lleva algo de la Biblia en tus pensamientos, de tal
forma que debes masticarlo, así como el animal que rumia al dormir, no debe ser
mucho ni poco, sino algo que entiendes. Para Lutero, meditar en la Palabra, es
como “rumiar.
II.
Tiempo
de crisis – Tiempo de Dios
El rey
David describe su situación personal así:
Ten piedad de mí, oh SEÑOR, porque estoy en angustia,
se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas. Pues mi vida se gasta
en tristeza, y mis años en suspiros; mis fuerzas se agotan a causa de mi
iniquidad y se ha consumido mi cuerpo (Salmo 31:9-10).
David,
describe su estado personal y notamos que está muy enfermo y esto tiene una
causa: el pecado, la iniquidad. David es sincero. Él reconoce, que lo que
sufre, tiene como causa su pecado, su culpa personal.
Es una
mentira hablar de culpa colectiva: Los judíos son culpables de la muerte de
Jesús. Los nazis son culpables de la muerte de los judíos. Esto no es la verdad
en forma total. La culpa así como el pecado, es siempre de carácter personal, y
David reconoce esto.
¿Qué
hace David? Él no va al médico, al psicólogo con sus dolores y depresiones,
sino va delante de Dios y pide misericordia, él dice: Ten piedad de mí oh SEÑOR. David no busca justificaciones, sino él
dice: Contra ti, contra ti solo he pecado
y he hecho lo malo delante de tus ojos (Salmo 51,4).
David,
menciona también su angustia, él reconoce su situación de aflicción y esto nos
recuerda a nosotros los creyentes cristianos, cuando Jesús dijo: En el mundo tendréis aflicción, pero confiad
yo he vencido al mundo (Juan 16:33).
Recuerda:
Hay dos mundos donde vivimos, en el uno hay aflicción, pero en el otro tenemos
a Jesús que nos consuela y nos fortalece y esto porque Él vive.
Notemos,
David está enfermo psicosomáticamente,
cuerpo y alma, pregunta: ¿Cómo reaccionamos si nos enteramos que tenemos una
enfermedad XY? En muchos casos hay pánico, nos ataca la depresión, nos decimos
¿qué será de mí? ¿Quién me ayudará? Escuchemos lo que David dice: Pero
yo, oh SEÑOR en ti confío, digo yo: Tú eres mi Dios.
David
confía en Dios en tiempos de crisis y esto porque él sabe, que su Dios, es el
Creador del cielo y la tierra. Su Dios no es una figura de yeso o metal o un
amuleto de la buena suerte, sino un Dios personal que es el Creador del
universo.
III. Tiempo de
dificultades – Tiempo de Dios
Porque he oído la calumnia de muchos, el terror está
por todas partes, mientras traman contra mí, planean quitarme la vida (Salmo
31:13).
David tiene
enemigos y le quieren quitar la vida. Tiempo de dificultades.
Pregunta 1.
¿Qué
tiempo de dificultades vendrán?
En el
NT, Santiago, el medio hermano de Jesús ya nos anticipa que la vida del
creyente, está ligada con las pruebas.
Ellas han de venir a mi vida tarde o temprano (cuidado con el engaño de algunos
que dicen: —“ Si te entregas a Jesús todo
te irá bien”— , ¡eso es mentira!).
¿Qué
dificultades vendrán? Enfermedad- desocupación- injusticia- odio persecución,
etc.
Pregunta 2
¿Qué
hacer?
Santiago,
nos da una respuesta: Gózate y esto
porque las pruebas dan frutos: Paciencia- perseverancia- crecimiento cristiano
(1:3-4).
Respuesta1
David
dice: Haz resplandecer tu rostro sobre tu
siervo, sálvame en tu misericordia (v.16).
David
ora que Dios no se esconda, sino Su presencia esté con él. Lutero dijo: «Si
Dios se esconde te está permitido gritar (llamarle a gritos)».
Respuesta 2
Orar en
tiempo de dificultades, debemos orar por nuestras dificultades, y si Dios
escucha, las dificultades tampoco se van de un momento al otro. Las huellas del
pasado se ven en el presente. Sin embargo, El obra según Su voluntad.
Aprendamos
también que en tiempo de dificultades, experimentaremos también tiempos
especiales ¿por qué? Porque experimentamos la cercanía de Dios en nuestras
vidas.
Pero
muchas veces, en el tiempo de dificultades unos reniegan frente a Dios, le
echan la culpa de su desgracia a Dios y viven amargados (cuando les va bien ni
se recuerdan de Dios. Curioso, le va a uno mal hasta el ateo habla de Dios, que
Dios tiene la culpa de la miseria).
El
siguiente poema espero te haga reflexionar y te cambie la forma de pensar en
Dios.
Rastros sobre
la arena
Una noche tuve un sueño:
de la orilla del mar con mi Señor.
En la oscuridad de la noche
brillaban
Estrellas como
escenas de mi vida.
En una escena, miré los rastros
del caminar sobre la arena;
los míos y de mi Señor.
Al ver el último estrecho,
miré para atrás
y me sorprendí, al descubrir
que en muchos lugares del
camino de mi vida,
solo había los rastros de una
persona,
y eso era precisamente en los
momentos más difíciles de mi vida.
Preocupado le pregunté al Señor:
Señor, cuando empecé a seguirte, tú
prometiste estar
conmigo en todos mis caminos.
Pero ahora descubro, que en los momentos
más difíciles de mi vida,
Sólo veo mis rastros sobre la
arena.
¿Por qué me dejaste en los momentos
que más te necesitaba?
Entonces Él me respondió:
Mi amado(a) hijo(a),
Yo te amo y nunca te dejaré sólo
más aún en la necesidades y las
dificultades.
Allí donde sólo viste los rastros
de una persona,
“Es allí donde yo te cargué”
(Margaret Fischbach, adaptado del
alemán)
Respuesta 3
Vivamos
el presente.
A veces
olvidamos vivir el presente y nos perdemos en el futuro con ilusiones. A veces
hemos dicho:
-
Cuando termine
el colegio, aprenderé una profesión
-
Cuando termino
mis estudios, me casaré
-
Cuando me case,
tendré mis hijos…
Primero
esto, luego el otro. Es bueno vivir así nuestra vida diaria, planificando.
Pero
algunos se preocupan demasiado por el día de mañana que olvidan vivir el
presente. Te recomiendo:
¡Vive tu presente hoy, como si fuera toda tu vida!
Porque:
v
¡Quien
vive el hoy, no tiene ansiedad y ni temor por el mañana!
v
¡El mañana está
en las manos de Dios, pero el presente se nos ha confiado a nosotros!
Sólo
recuerda: La vida del presente, ha de ser vida, si tenemos una relación
personal con Dios, con Jesucristo.
Al
vivir con Él tendremos una correcta posición frente al tiempo.
A veces
se escucha decir: El tiempo lo cura todo.
Con esto se refieren a situaciones, hechos, que pasaron en el ayer, en un
momento dado. Al hablar así se busca un consuelo, eso es, de disminuir el dolor
del alma. Pero en verdad, la herida del pasado no sana, aun cuando pasa el
tiempo. ¡El tiempo no cura nada!
El que
cura nuestras heridas de la vida, es: Dios en Jesucristo. Que la curación
necesita tiempo, es otra realidad, pero el tiempo no cura. La biblia dice:
Yo soy Jehová tu sanador (Éxodo 15:26).
Apreciados lectores, si desean tener consejería
pastoral, estamos para ayudarte. Tienes interés en un tema bíblico, escribe a:
davidquins@ymail




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