lunes, 28 de diciembre de 2015

Mi tiempo, Su Tiempo

I. Mi tiempo – Tiempo de Dios
II. Tiempo de Crisis – Tiempo de Dios
III. Tiempo de dificultades – Tiempo de Dios

Introducción
Hemos llegado al final de un año, para muchos el tiempo habrá pasado rápido, para otros habrá sido muy lento.  ¿Con qué metas comienzas este Nuevo Año 2016?
Apuntes Bíblicos comienza el 2016 con un tema titulado: En tu mano están mis tiempos. Y esto con una finalidad, que en este nuevo año consideres a Dios y Su Palabra en tu diario vivir.
Esperamos que esta edición sea de inspiración para que tú puedas seguir adelante con la fe en nuestro Salvador Jesucristo.
AB te desea un Feliz Año 2016 y muchas bendiciones en tu vida cristiana.
El Editor
davidquins



I.               Nuestro tiempo – El tiempo de Dios


En tu mano están mis tiempos (Salmo 31:15)
¿Qué nos dice el texto? Reflexionemos:
1.       Que el tiempo de nuestra vida es un regalo. ¿Cómo tomamos un regalo? Con mucho cuidado. Relacionado esto con el tiempo, diremos:
Aprovechemos el tiempo. La Biblia habla de comprar el tiempo,  en otras palabras, hay que ganar el tiempo ¿por qué? Porque los días son malos, es decir, son días de dificultades, sufrimientos, y persecuciones (Corea del Norte, China, países islámicos). En Colosenses 4,5 leemos: Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo.
2.       Nuestro tiempo no está en las “estrellas” o en el “destino”. Ella está en mano de Dios. Si yo estoy convencido de esto, entonces, puedo pasar el día con mucha tranquilidad y confianza. Esto no es teoría esto debe ser praxis de la vida cristiana.
Si Dios es mi Creador, es mi Papá, entonces hay cosas que puedo realizar muy bien:
ü Trabajar concentradamente
ü Descansar lo necesario
3.      Cita con Dios. Si mi tiempo está en las manos de Dios, hay efectos para mi vida diaria, ¿cuáles?
a)     La lectura de la Biblia y
b)   la oración diaria. Si ambas cosas no se practican o  lo hacemos, en forma superficial, entonces hay en nosotros intranquilidad, nerviosismo.
La importancia de la cita con Dios
a)    La Biblia ha de llevarnos a la acción en el nuevo día. Hoy leí por ejemplo Santiago 5, allí encuentro advertencias contra la injusticia social, encuentro exhortación a la paciencia, a la oración, etc.
b)   Hay contacto personal con Dios en la oración. Le puedo traer mis cargas, darle gracias por sus bendiciones, encomendarle mis necesidades. Santiago nos dice:¿Sufre alguno entre vosotros? Que haga oración. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.
Lutero recomienda: “Al acostarte lleva algo de la Biblia en tus pensamientos, de tal forma que debes masticarlo, así como el animal que rumia al dormir, no debe ser mucho ni poco, sino algo que entiendes. Para Lutero, meditar en la Palabra, es como “rumiar.
II.           Tiempo de crisis – Tiempo de Dios


El rey David describe su situación personal así:
Ten piedad de mí, oh SEÑOR, porque estoy en angustia, se consumen de sufrir mis ojos, mi alma y mis entrañas. Pues mi vida se gasta en tristeza, y mis años en suspiros; mis fuerzas se agotan a causa de mi iniquidad y se ha consumido mi cuerpo (Salmo 31:9-10).
David, describe su estado personal y notamos que está muy enfermo y esto tiene una causa: el pecado, la iniquidad. David es sincero. Él reconoce, que lo que sufre, tiene como causa su pecado, su culpa personal.
Es una mentira hablar de culpa colectiva: Los judíos son culpables de la muerte de Jesús. Los nazis son culpables de la muerte de los judíos. Esto no es la verdad en forma total. La culpa así como el pecado, es siempre de carácter personal, y David reconoce esto.
¿Qué hace David? Él no va al médico, al psicólogo con sus dolores y depresiones, sino va delante de Dios y pide misericordia, él dice: Ten piedad de mí oh SEÑOR. David no busca justificaciones, sino él dice: Contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos (Salmo 51,4).
David, menciona también su angustia, él reconoce su situación de aflicción y esto nos recuerda a nosotros los creyentes cristianos, cuando Jesús dijo: En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo (Juan 16:33).
Recuerda: Hay dos mundos donde vivimos, en el uno hay aflicción, pero en el otro tenemos a Jesús que nos consuela y nos fortalece y esto porque Él vive.
Notemos, David está enfermo  psicosomáticamente, cuerpo y alma, pregunta: ¿Cómo reaccionamos si nos enteramos que tenemos una enfermedad XY? En muchos casos hay pánico, nos ataca la depresión, nos decimos ¿qué será de mí? ¿Quién me ayudará? Escuchemos lo que David dice: Pero yo, oh SEÑOR en ti confío, digo yo: Tú eres mi Dios.
David confía en Dios en tiempos de crisis y esto porque él sabe, que su Dios, es el Creador del cielo y la tierra. Su Dios no es una figura de yeso o metal o un amuleto de la buena suerte, sino un Dios personal que es el Creador del universo.

III.      Tiempo de dificultades – Tiempo de Dios


Porque he oído la calumnia de muchos, el terror está por todas partes, mientras traman contra mí, planean quitarme la vida (Salmo 31:13).
David tiene enemigos y le quieren quitar la vida. Tiempo de dificultades.
Pregunta 1.
¿Qué tiempo de dificultades vendrán?
En el NT, Santiago, el medio hermano de Jesús ya nos anticipa que la vida del creyente, está ligada con las pruebas. Ellas han de venir a mi vida tarde o temprano (cuidado con el engaño de algunos que dicen:   —“ Si te entregas a Jesús todo te irá bien”— , ¡eso es mentira!).
¿Qué dificultades vendrán? Enfermedad- desocupación- injusticia- odio persecución, etc.
Pregunta 2
¿Qué hacer?
Santiago, nos da una respuesta: Gózate y esto porque las pruebas dan frutos: Paciencia- perseverancia- crecimiento cristiano (1:3-4).
Respuesta1
David dice: Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo, sálvame en tu misericordia (v.16).
David ora que Dios no se esconda, sino Su presencia esté con él. Lutero dijo: «Si Dios se esconde te está permitido gritar (llamarle a gritos)».
Respuesta 2
Orar en tiempo de dificultades, debemos orar por nuestras dificultades, y si Dios escucha, las dificultades tampoco se van de un momento al otro. Las huellas del pasado se ven en el presente. Sin embargo, El obra según Su voluntad.
Aprendamos también que en tiempo de dificultades, experimentaremos también tiempos especiales ¿por qué? Porque experimentamos la cercanía de Dios en nuestras vidas.
Pero muchas veces, en el tiempo de dificultades unos reniegan frente a Dios, le echan la culpa de su desgracia a Dios y viven amargados (cuando les va bien ni se recuerdan de Dios. Curioso, le va a uno mal hasta el ateo habla de Dios, que Dios tiene la culpa de la miseria).
El siguiente poema espero te haga reflexionar y te cambie la forma de pensar en Dios.
Rastros sobre la arena
Una noche tuve un sueño:
Yo caminaba a lo largo
de la orilla del mar con mi Señor.
En la oscuridad de la noche brillaban
Estrellas como
escenas de mi vida.
En una escena, miré los rastros
del caminar sobre la arena;
los míos y de mi Señor.


Al ver el último estrecho,
 miré para atrás
y me sorprendí, al descubrir
que en muchos lugares del
camino de mi vida,
solo había los rastros de una persona,
y eso era precisamente en los
momentos más difíciles de mi vida.

Preocupado le pregunté al Señor:
Señor, cuando empecé a seguirte, tú prometiste estar
conmigo en todos mis caminos.
Pero ahora descubro, que en los momentos
más difíciles de mi vida,
Sólo veo mis rastros sobre la arena.
¿Por qué me dejaste en los momentos que más te necesitaba?

Entonces Él me respondió:
Mi amado(a) hijo(a),
Yo te amo y nunca te dejaré sólo
más aún en la necesidades y las dificultades.
Allí donde sólo viste los rastros de una persona,
“Es allí donde yo te cargué”
(Margaret Fischbach, adaptado del alemán)

Respuesta 3
Vivamos el presente.
A veces olvidamos vivir el presente y nos perdemos en el futuro con ilusiones. A veces hemos dicho:
-       Cuando termine el colegio, aprenderé una profesión
-       Cuando termino mis estudios, me casaré
-       Cuando me case, tendré mis hijos…
Primero esto, luego el otro. Es bueno vivir así nuestra vida diaria, planificando.
Pero algunos se preocupan demasiado por el día de mañana que olvidan vivir el presente. Te recomiendo:
¡Vive tu presente hoy, como si fuera toda tu vida!
Porque:
v     ¡Quien vive el hoy, no tiene ansiedad y ni temor por el mañana!
v     ¡El mañana está en las manos de Dios, pero el presente se nos ha confiado a nosotros!
Sólo recuerda: La vida del presente, ha de ser vida, si tenemos una relación personal con Dios, con Jesucristo.
Al vivir con Él tendremos una correcta posición frente al tiempo.
A veces se escucha decir: El tiempo lo cura todo. Con esto se refieren a situaciones, hechos, que pasaron en el ayer, en un momento dado. Al hablar así se busca un consuelo, eso es, de disminuir el dolor del alma. Pero en verdad, la herida del pasado no sana, aun cuando pasa el tiempo. ¡El tiempo no cura nada!
El que cura nuestras heridas de la vida, es: Dios en Jesucristo. Que la curación necesita tiempo, es otra realidad, pero el tiempo no cura. La biblia dice:
Yo soy Jehová tu sanador (Éxodo 15:26).

Apreciados lectores, si desean tener consejería pastoral, estamos para ayudarte. Tienes interés en un tema bíblico, escribe a:
davidquins@ymail

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